Entre las definiciones de “resiliencia” encontradas durante la revisión documental, se encuentra la de la UNISDR (2009), que la define como “La capacidad de un sistema, comunidad o sociedad expuestos a una amenaza para resistir, absorber, adaptarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y eficaz, lo que incluye la preservación y la restauración de sus estructuras y funciones básicas”.
El IPCC, define como “la habilidad de un sistema social o ecológico para absorber los trastornos sin perder su misma estructura básica y manera de funcionar, su capacidad de autoorganización y su capacidad para adaptarse al estrés y al cambio”. Si bien ambas definiciones son similares, la de UNISDR hace referencia a la exposición a un peligro y en cuanto a la capacidad se refiere a la recuperación ante un evento adverso, mientras que el IPCC hace una definición más general.
Factores de riesgo en el entorno urbano. Las ciudades se encuentran inmersas en una gran cantidad de situaciones que las hacen propensas a sufrir un desastre. Entre estos factores, UNISDR (2012) menciona los siguientes:
* El crecimiento de las poblaciones urbanas y su creciente densidad, que ejerce presión en los suelos y servicios, y origina el aumento de asentamientos humanos en tierras costeras, a lo largo de laderas inestables y en zonas propensas al riesgo.
* La concentración de recursos y capacidades a nivel nacional, con falta de recursos fiscales, humanos y limitadas capacidades en el gobierno local, incluyendo mandatos poco definidos para la reducción del riesgo de desastres y la respuesta.
* La débil gobernanza local y la pobre participación de los socios locales en la planificación y la gestión urbana.
* La inadecuada gestión de los recursos hídricos, de los sistemas de alcantarillado y de los residuos sólidos, que son la causa de emergencias en materia de salud pública, inundaciones y deslizamientos.
* El declive de los ecosistemas debido a las actividades humanas (…) que ponen en peligro la capacidad de brindar servicios básicos como la regulación y la protección en caso de inundaciones.
* Las infraestructuras debilitadas y los estándares de construcción inseguros que pueden provocar el desplome de estructuras.
* Los servicios de emergencia descoordinados, con la consiguiente disminución de la capacidad de respuesta rápida y del estado de preparación.
* Los efectos negativos del cambio climático que probablemente aumenten o disminuyan las temperaturas extremas y la precipitación (…), con repercusiones en la frecuencia, la intensidad y la ubicación de las inundaciones y de otros desastres relacionados con el clima”. (p. 8).
Ciudades resilientes. La UNISDR (2012) ha establecido una serie de condiciones que caracterizan a una ciudad como “resiliente”. Entre los aspectos considerados, se encuentran los siguientes:
* Es una ciudad en la que los desastres son minimizados porque la población reside en viviendas y barrios que cuentan con servicios e infraestructura adecuados, que cumplen con códigos de construcción razonables, y en la que no existen asentamientos informales ubicados en llanuras aluviales o pendientes escarpadas debido a la falta de otro terreno disponible.
* Tiene un gobierno local incluyente, competente y responsable que vela por una urbanización sostenible y destina los recursos necesarios para desarrollar capacidades a fin de asegurar la gestión y la organización de la ciudad antes, durante y después de una amenaza natural.
* Es una ciudad en la cual las autoridades locales y la población comprenden sus amenazas, y crean una base de información local compartida sobre las pérdidas asociadas a la ocurrencia de desastres, las amenazas y los riesgos, y sobre quién está expuesto y quién es vulnerable.
* Es una ciudad en la que las personas están empoderadas para participar, decidir y planificar su ciudad conjuntamente con las autoridades locales; y valoran el conocimiento, las capacidades y los recursos locales autóctonos.
* Ha tomado medidas para anticiparse a los desastres y mitigar su impacto, (…) para proteger la infraestructura, los activos y los integrantes de la comunidad, incluyendo sus casas y bienes, el patrimonio cultural y la riqueza medioambiental y económica. Además, es capaz de minimizar las pérdidas físicas y sociales derivadas de fenómenos meteorológicos extremos, (…) inducidos por el hombre.
* Es capaz de responder, implementar estrategias inmediatas de recuperación y restaurar rápidamente los servicios básicos necesarios para reanudar la actividad social, institucional y económica tras un desastre.
* Comprende que la mayoría de los puntos anteriores también son primordiales para desarrollar una mayor resiliencia a las repercusiones medioambientales negativas…. (p. 10).
Gestión del riesgo y desarrollo sostenible. La gestión del riesgo de desastres, se constituye en una herramienta de apoyo para abordar el cambio climático y fomentar el desarrollo sostenible. La comunidad por su parte, debe recibir de quienes se ocupan del desarrollo urbano, la información necesaria que permita reducir el riesgo antes del inicio de proyectos de construcción o cuando se vayan a realizar compra-venta de terrenos. Debe tenerse en consideración, que no puede alcanzarse el desarrollo sostenible, si no se logra reducir el riesgo de desastre.
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